Covid-19: La evidencia de la transmisión aérea finalmente se tomó en serio

Covid-19 transmisión aérea

Los conocimientos científicos sobre el Covid-19 evolucionan casi a diario, a medida que los investigadores trabajan para comprender mejor los efectos del virus y sus diferentes modos de transmisión. En una reciente carta abierta se aborda una vez más la cuestión de la transmisión del Covid-19 a través del aire ambiente, planteando varios puntos que la Organización Mundial de la Salud acaba de reconocer como pertinentes.

Transmisión aérea del Covid-19: «evidencia emergente»

El 4 de julio de 2020, el New York Times informó que se publicó una carta abierta en la que participaron cerca de 300 expertos médicos y científicos en la revista Clinical Infectious Diseases de Oxford. La tesis defendida es inequívoca: la prolongada supervivencia del Covid-19 en el aire y su transmisión por aerosol estaría casi demostrada en esta etapa, tanto que los firmantes instan a los poderes públicos a adaptar sus recomendaciones en consecuencia.

Las pruebas aportadas por esta carta abierta son lo suficientemente convincentes como para haber atraído la mayor atención. Benedetta Allegranzi, funcionaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoció tres días después que «están surgiendo pruebas» respecto de la aerosolización del virus, aunque «todavía hay que recogerlas e interpretarlas».Covid-19 transmisión aérea

Gotas o aerosol: ¿qué está en juego?

Desde hace varios meses, las medidas de seguridad sanitaria aplicadas en muchos países del mundo se basan en un modo de transmisión del coronavirus sólo a través de las «gotitas» emitidas por las personas infectadas, cuando tosen o estornudan, por ejemplo. Estas gotitas portadoras del virus caen cerca del paciente – a menos de dos metros de distancia – y por lo tanto pueden infectar ciertas superficies, pero no se estancan en el aire.

Si se produjera la aerosolización, el virus también estaría presente en gotitas mucho más pequeñas, lo suficientemente ligeras como para permanecer en suspensión. Un estudio inicial realizado en marzo de 2020 ya había detectado la presencia del coronavirus en aerosol después de unas horas en un espacio cerrado, pero su poder contaminante no pudo demostrarse en ese momento.

Por otra parte, algunos casos de contaminación masiva difícilmente pueden explicarse por otros medios que no sean la vía aérea, cuando los interesados respetaron las medidas de distanciamiento social. En China, por ejemplo, diez personas se infectaron en un restaurante mientras cenaban en mesas muy separadas en una sala equipada con un sistema de ventilación.

¿Cuáles son las implicaciones para las medidas de seguridad sanitaria?

Si se demostrara definitivamente la transmisión aérea del virus, las medidas recomendadas por las autoridades no cambiarían de manera decisiva. Cabe recordar que la OMS ha recomendado desde junio que se sigan utilizando sistemáticamente las mascarillas en los lugares donde hay una gran densidad de personas. El uso de una máscara podría, a lo sumo, exigirse incluso en el caso de densidades de población ligeramente inferiores para limitar los riesgos.